Los destinos generan cada vez más datos. El verdadero reto está en convertir toda esa información en conocimiento y utilizarlo para tomar mejores decisiones.
Esta fue una de las cuestiones centrales de la mesa redonda “El destino se entiende a sí mismo: datos, inteligencia artificial y conocimiento para un turismo inteligente”, celebrada en el marco del encuentro conjunto de RECI y Greencities el pasado 16 de septiembre.
La mesa contó con la participación de Ignacio Llopis Gimeno, Head of Business Development de Nealis Tech; Pilar Guerra González, de DestinoVERA; y Ricardo Manuel Fernández de la Cruz, del Ayuntamiento de Málaga, y estuvo moderada por José Estévez de Cáceres, Segittur.
El encuentro puso sobre la mesa una realidad cada vez más presente en la gestión de ciudades y destinos: hoy disponemos de una cantidad enorme de información, pero el valor no está en acumular datos, sino en saber utilizarlos. Datos que permitan mejorar la vida de las personas que habitan un destino, comprender mejor la experiencia del visitante y hacer más eficiente la gestión diaria.
En este contexto, Ignacio Llopis compartió algunos de los proyectos desarrollados por Nealis Tech que muestran cómo esta visión puede trasladarse a casos reales.
Uno de ellos es el trabajo realizado en el marco de la Plataforma Inteligente de Destino de Valencia, donde la integración de diferentes fuentes de información permite mejorar el conocimiento y la gestión de los flujos turísticos. A través de cámaras de control de personas y datos procedentes de tarjetas SIM mediante nuestro partner Vodafone, es posible analizar los movimientos y concentraciones de personas y obtener una visión más completa de lo que ocurre en el destino.
El objetivo no es únicamente conocer dónde se encuentran los visitantes, sino anticiparse al impacto que determinados flujos pueden generar y disponer de información que facilite una gestión más eficiente.
Esta misma capacidad de integrar y relacionar datos se aplica también a la experiencia turística. En Valencia, Nealis Tech trabaja con información procedente de Visit Valencia y VLCi, incorporando datos sobre recursos como museos, teatros y otros puntos de interés. Al cruzar esta información con los datos de flujos turísticos, es posible desarrollar un recomendador de rutas capaz de ofrecer propuestas teniendo en cuenta tanto la oferta disponible como lo que está sucediendo en cada momento en el destino.
De esta forma, los datos permiten avanzar hacia una experiencia turística más dinámica y adaptada, al mismo tiempo que pueden contribuir a una distribución más eficiente de los visitantes.
Pero la aplicación de los datos y la tecnología va mucho más allá del turismo. Un destino inteligente también debe ser capaz de utilizar la innovación para mejorar la vida de las personas que viven en él.
Un ejemplo de ello es el proyecto desarrollado por Nealis Tech en Benidorm, donde los datos generados por los contadores inteligentes de agua permiten detectar determinados patrones anómalos de consumo.
Estas señales han permitido notificar ya cientos de posibles situaciones de urgencia, entre ellas posibles caídas en el hogar o incrementos significativos del consumo de agua. Las alertas están vinculadas directamente con el 112 y la Policía Local, contribuyendo a facilitar la respuesta ante posibles situaciones de emergencia.
Este proyecto demuestra cómo una infraestructura inteligente puede generar valor más allá de la eficiencia del propio servicio y convertirse en una herramienta capaz de contribuir al bienestar y la seguridad de los ciudadanos.
Los casos de Valencia y Benidorm responden a necesidades diferentes, pero comparten una misma filosofía: convertir los datos en información útil para actuar.
La evolución de los destinos inteligentes pasa precisamente por avanzar desde la recopilación de datos hacia su integración, análisis y aplicación práctica. Porque tener información sobre lo que sucede en un territorio es solo el primer paso. El verdadero valor aparece cuando esa información permite anticiparse, optimizar recursos, mejorar experiencias y responder mejor a las necesidades de las personas.
Y para conseguirlo, la colaboración entre el sector público y privado resulta fundamental. Precisamente ese fue uno de los valores destacados durante el encuentro conjunto de RECI y Greencities.
“Ha sido un gran acierto juntar Greencities y RECI. Nos ha permitido al sector público y a la empresa privada estar en el mismo lugar, compartiendo ideas y puntos de mejora.”
Ignacio Llopis Gimeno, Head of Business Development de Nealis Tech
En Nealis Tech trabajamos precisamente en esa intersección entre tecnología, datos y territorio, desarrollando soluciones de turismo y economía inteligente que ayudan a los destinos a transformar la información en conocimiento y el conocimiento en decisiones.
Porque un destino inteligente no es el que simplemente tiene más datos.
Es el que sabe qué hacer con ellos.